Friday, December 21, 2007

Matias Vicuña en coreano

Me llega de la oficina de mi agente en Barcelona el contrato para traducir
y publicar MALA ONDA en coreano y mientras firmo, y miro las letras del editor de la editorial Munhakdonge al lado de mi firma, pienso que por fin voy a lograr uno de mis sueños: aparecer un idioma en que las conozco las letras, en que se lee de arriba y abajo, etc.

Matías Vicuña en coreano. Bien. Me intriga Corea, me guste el cine que está saliendo de ahí, me interesa el Extremo Oriente en general.



Pienso: Mala onda es, claramente, mi novela más conocida por acá, digo, en Chile; ese tipo de novela que te marcan, para bien o para mal. Una primera novela que se leyó y que se sigue leyendo pero que no fue escrita para ser famosa sino fue escrita como una suerte de confesión-expulsión y que nunca esperé que Vicuña agarrara voz propia. Ahora que estamos en diciembre, Mala Onda cumple exactamente 16 años. Llegó a la librerias de Santiago desde Buenos Aires x ahi por el 10 de diciembre de 1991.



En un casting que se hizo hace poco para el tiser que filmé (para ver si en efecto algún día el libro será una película) capté que la novela posee lectores que tienen apenas un año más que el libro. Capaz que tenga lectores que son menores que el libro. Raro. ¿Cuando pasó eso?



Nada: Mala onda al coreano y, además, al danés via la traducción de la gran Camilla Skjødt. Con esto, esta novela que había sido relegada un tanto en cuanto a traducción, ahora empieza a alcanzar a Beltrán Soler y las películas de su vida. Mala onda fue traducido al inglés de USA como Bad Vibes y al portugués de Brasil como Baixo Astral.